El Garcero documenta las aves, la flora y la fauna de uno de los ecosistemas más amenazados de Colombia — cada especie verificada con fuentes científicas y ubicada en un mapa de ruta calibrado.
Un catálogo curado y una ruta calibrada — la misma biodiversidad que puedes estudiar desde el teléfono o caminando.
Especies residentes y migratorias registradas en la finca y el bosque seco.
Árboles y plantas del bosque seco, con la memoria botánica de Silverstone-Sopkin.
Mamíferos, reptiles y la vida de los lagos, verificados por cámara-trampa.
Cada especie con su nombre científico, fuentes y procedencia.
Un mapa calibrado con los puntos de interés a lo largo de la ruta del bosque.
Qué es un bosque seco tropical y por qué importa proteger este.
El Garcero es ante todo una finca ganadera. Documentar su biodiversidad es parte de manejarla bien — saber qué vive aquí es el primer paso para conservarlo. El hato y los potreros los gestiona el equipo de forma privada.